«Ninguna luz se enciende sola, juntos formamos una red, juntos transformamos vidas»
- Fundación Educativa Ana María Janer

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Los días 9 y 10 de julio, la Fundación Educativa Ana María Janer celebró en Alpedrete (Madrid) una nueva edición del Encuentro Claves, reuniendo a los Equipos Directivos de todos sus centros educativos en un espacio de formación, reflexión y convivencia que marca el cierre del curso y proyecta el trabajo compartido hacia una nueva etapa.
El encuentro contó también con la presencia de miembros del Patronato de la Fundación, que quisieron acompañar a los equipos directivos, agradecer el intenso trabajo realizado durante el curso y reconocer el compromiso y la dedicación con los que, día a día, hacen posible la misión educativa de la Fundación.
Esta edición ha tenido un significado especial al coincidir con la finalización del primer ciclo del Plan Estratégico Institucional y el inicio de un nuevo periodo que orientará la vida de la Fundación durante los próximos cuatro años. Un momento para detenerse, reconocer el camino recorrido y seguir construyendo, desde la reflexión compartida, una visión común que impulse el futuro de nuestros centros.
Bajo el título La conversación janeriana que nos hace crecer, Miguel Salamanca y Laura Marina condujeron una propuesta formativa centrada en el valor de la conversación como espacio de encuentro, aprendizaje y transformación. A través de diferentes dinámicas de trabajo, los participantes profundizaron en el acompañamiento y la escucha como elementos esenciales del liderazgo educativo, incorporando aportaciones de la Teoría U, la Zona de Desarrollo Próximo y distintas estrategias para afrontar conversaciones difíciles desde la confianza, el cuidado y la corresponsabilidad.
La formación invitó a seguir fortaleciendo un estilo de liderazgo coherente con la identidad de la Fundación: un liderazgo compartido que entiende la dirección como un servicio, que acompaña a las personas en su desarrollo y que genera comunidades educativas donde el diálogo, la confianza y el cuidado hacen posible el crecimiento de todos.
Esta forma de entender el liderazgo hunde sus raíces en el carisma de Ana María Janer, para quien educar significaba acompañar a cada persona desde la cercanía, la humanidad y la esperanza. Un liderazgo que no busca protagonismos individuales, sino que entiende que la misión educativa solo puede construirse desde la colaboración y la corresponsabilidad.
El Encuentro Claves representa, precisamente, ese compromiso con el aprendizaje compartido. Las experiencias, herramientas y reflexiones nacidas durante estas jornadas volverán ahora a cada uno de los centros de la Fundación para seguir enriqueciendo la vida de sus comunidades educativas. Desde Madrid, Barcelona, Sabadell, Viladecans, Lleida, Sevilla y Utrera, cada equipo directivo llevará a su propia realidad nuevas formas de acompañar, escuchar y liderar, adaptándolas a las necesidades concretas de su alumnado, de sus educadores y de las familias. Porque compartir una visión común no significa hacer todos lo mismo, sino crecer juntos desde la riqueza y singularidad de cada comunidad educativa.
La noche del jueves estuvo dedicada al reconocimiento y al agradecimiento. En un ambiente cercano y lleno de emoción, la Fundación quiso expresar su gratitud a las personas que finalizan este curso su etapa en los Equipos Directivos y dar una cálida bienvenida a quienes asumirán esa responsabilidad a partir del próximo curso. La actuación de La Maliciosa Music Band puso la banda sonora a una velada en la que no faltaron la alegría, la sensibilidad y el sentimiento de pertenencia a un proyecto compartido.
El Encuentro Claves concluyó renovando una convicción que forma parte de la identidad de la Fundación Educativa Ana María Janer: las organizaciones crecen cuando crecen las personas; las personas crecen cuando encuentran espacios de confianza, escucha y acompañamiento; y la misión educativa adquiere toda su fuerza cuando se vive en comunidad.
Porque ninguna transformación nace de manera aislada. Se construye conversación a conversación, relación a relación y escuela a escuela. Así, entre todos, la Fundación continúa tejiendo una red que, desde cada uno de sus centros, sigue transformando vidas.




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