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«Alza tu mirada y mira más allá»

Nuestra compañera Blanca Pérez de la Fuente, religiosa de la Sagrada Familia de Urgell e integrante del equipo de Comunicación de la Fundación Educativa Ana María Janer, nos comparte sus vivencias durante la visita española del Papa León XIV:


"Del 6 al 9 de junio Madrid ha vivido una experiencia realmente emocionante e inolvidable: la visita de Su Santidad el Papa León XIV. Cuatro días en los que por nuestras calles se ha podido ver y respirar un ambiente de alegría, de encuentro, de familia, de fraternidad… de FE. Hacía 15 años que un Papa no visitaba nuestra ciudad por lo que este encuentro ha sido realmente un regalo.


Nuestra Familia Janeriana y la Fundación también han estado muy presentes en los diferentes eventos.


El sábado día 6 por la tarde, en la Vigilia de Oración con jóvenes en la Plaza de Lima, pudimos participar con un numeroso grupo de alumnos de 3º-4º ESO y Bachillerato de nuestros centros de Madrid, Sevilla y Utrera, acompañados por profesores y religiosas.

El domingo día 7, en la eucaristía en la Plaza de Cibeles, yo tuve el gran regalo de poder trabajar como voluntaria, echando muchas manos para que, junto a muchos voluntarios más, todo saliera bien y los peregrinos venidos desde muchos puntos de Madrid y de España pudieran vivir esa celebración lo mejor posible.


El lunes, día 8, también nos hicimos presentes en el encuentro con la comunidad diocesana de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu y el martes, día 9, tuve un nuevo regalo: participar en el encuentro de los voluntarios con el Papa en IFEMA.


Sin duda, 4 días que nadie olvidaremos. Como nos invita el himno de la visita, todos los peregrinos y voluntarios hemos alzado la mirada para ver más allá, para dejar de mirarnos a nosotros mismos, a nuestras pantallas… y así poder encontrarnos con la mirada del otro y del OTRO y mostrarle lo mejor de cada uno. A pesar de la cantidad de personas que han llenado Madrid estos días, la ciudad ha mostrado su capacidad de acogida y de apertura a todo aquel que ha querido acercarse para vivir esta experiencia tan emocionante y profunda.


Para mí, poder colaborar como voluntaria ha significado mucho, muchísimo. Ha sido un regalo enorme, todo y que el cansancio aún lo llevo conmigo. Pero ha merecido la pena. Como digo, ha sido un verdadero regalo. Mi corazón ahora está lleno de sentimientos, momentos, experiencias… que he de ir asimilando y que me mueven a decirle a Dios “GRACIAS” por permitirme vivir todo esto, porque, de alguna manera, he sido sus manos, su rostro, sus gestos… en medio de todo y también, de alguna manera, la presencia de nuestra Familia Janeriana en este gran acontecimiento. Porque como dice nuestra madre Ana María: «Nosotras amamos a la Iglesia más que a nuestra propia vida»."


¡Gracias, Blanca!



 
 
 

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